NOTA INSTITUCIONAL
Estudiantes de la USIL visitaron el museo que relata el terrorismo en el Perú.
Durante
una visita académica, los estudiantes conocieron la labor de la DIRCOTE y
recorrieron un espacio dedicado a la menoria del conflicto interno.
Por: Lucero Paucarchuco.
Pie de foto: Fachada de la DIRCOTE. Fotografía tomada por Lucero Paucarchuco.
Con estrictas medidas de seguridad, el pasado 12 de abril de 2025, , los estudiantes del curso de Fundamentos del Periodismo de la Universidad San Ignacio de Loyola visitaron la sede de la Dirección Contra el Terrorismo (DIRCOTE) de la Policía Nacional del Perú. La actividad fue organizada por el profesor Carlos Castro.
Desde el ingreso, los alumnos notaron el riguroso control de
seguridad: debían identificarse con su DNI y no se permitía el uso de cámaras
ni teléfonos móviles. El recorrido comenzó con una explicación sobre la
evolución del terrorismo en el país. El guía explicó que esta amenaza ha
cambiado de rostros y nombres con los años, dejando una profunda huella en la
historia peruana.
Se destacó la labor del Grupo Especial de Inteligencia
(GEIN), que tras 28 meses de operaciones encubiertas capturó en 1992 a Abimael
Guzmán, fundador y máximo cabecilla de Sendero Luminoso. Además, se abordó el
accionar del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), otro de los
principales actores en el conflicto armado interno.
El recorrido permitió a los estudiantes conocer un ambiente
donde se conservan los objetos incautados a los grupos terroristas. En vitrinas
y paredes se exhiben cuadros, banderolas, retablos, utensilios, lentes, libros
y documentos clasificados.
El expositor explicó que algunos elementos parecen
culturales. Sin embargo, en realidad son símbolos de violencia y terror. Muchos
de los objetos fueron creados por artistas afines a la ideología radical.
Algunos muestran escenas sangrientas, ríos de sangre o exaltan a los líderes
como figuras divinas.
Enrique González, uno de los estudiantes, destacó que fue
enriquecedor conocer el punto de vista de la policía. Le llamó la atención cómo
ciertos individuos se infiltran en protestas con fines nobles. Por otro lado,
resaltó la importancia de escuchar todos los puntos de vista para que cada ciudadano
pueda formar una opinión crítica.
La DIRCOTE mantiene este espacio cerrado al público. La visita permitió a los estudiantes comprender que el terrorismo no solo causó daños físicos, sino también profundas marcas ideológicas que aún se analizan. Esas memorias se resguardan como parte de la historia del país.
G A L E R Í A :
Pie de foto: Objetos conservados e incautados de grupos terroristas. Fuente: Fotografía realizada por Richard Hirano para el diario El Comercio


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